“Ven, pobre pecador perdido y arruinado; ven tal como eres a Cristo.”
Clérigo y ministro anglicano que se destacó como líder del metodismo; su predicación itinerante y apasionada en las colonias americanas impulsó el Primer Gran Despertar y lo convirtió en una de las primeras celebridades modernas.
1714 – 1770
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Significado
Una llamada a la sencillez y la humildad
La frase propone acercarse a Cristo sin máscaras ni condiciones, reconociendo la propia fragilidad y la imposibilidad de arreglarse por cuenta propia. Hay aquí una insistencia en la humildad como única postura válida: no se prometen méritos, sino recepción de gracia. Ese tono urgente y directo desactiva intermediarios de autoridad moral y coloca la experiencia religiosa en el terreno personal e inmediato.Eco histórico y consecuencias prácticas
Proveniente del avivamiento evangélico del siglo XVIII, este lenguaje buscaba tocar a oyentes de todas las clases y romper barreras sociales y eclesiásticas. Teológicamente remite a la doctrina de la dependencia total del perdón divino; pastoralmente, impulsa una iglesia accesible y pastoralmente sensible. A nivel social fomentó movimientos que movilizaron a marginados y replantearon quién puede reclamar una relación con lo sagrado.Frases relacionadas
“La oración es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre.”
“Por mucho que la influencia del Espíritu Santo pueda ser desdeñada y despreciada por muchos, se comprobará que todos los medios que podamos emplear sin él resultarán ineficaces.”
“Todo el amor se pierde, salvo en Dios.”
“La fe no es un concepto, sino un verdadero y profundo deseo esencial: el anhelo o la atracción magnética hacia Cristo que, al avanzar, surge de una semilla de la naturaleza divina en nosotros, atrayéndonos y uniéndonos a él.”
Más frases de George Whitefield
“Somos inmortales hasta que se complete el trabajo en la tierra.”
“No, la religión de Jesús es una religión social.”
“Cuide su vida y el Señor se encargará de su muerte.”
“Pero no es digno del nombre de ministro del evangelio de la paz quien no esté dispuesto no solo a echar fuera el mal en su nombre, sino también a morir por la verdad del Señor Jesús.”
“¡Ojalá que los no creyentes aprendieran del fiel Abraham y creyeran en todo lo que Dios reveló, aunque no lo puedan comprender completamente! Abraham supo que Dios le ordenó sacrificar a su hijo, y por eso creyó, aunque la razón humana pudiera presentar objeciones.”