Más frases de Georg Christoph Lichtenberg
“Nada nos hace envejecer con más rapidez que el pensar incesantemente en que nos hacemos viejos.”
“Concede a tu espíritu el hábito de la duda, y a tu corazón, el de la tolerancia.”
“El amor es ciego, pero el matrimonio le restaura la vista.”
“El matrimonio, al contrario de la fiebre, comienza con calor y termina con frío.”
“No te dejes contagiar, no des ninguna opinión como tuya antes de ver si se adecúa a ti, mejor opina tú mismo.”