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Significado
La naturaleza humana y el poder
Daniel Defoe, escritor inglés del siglo XVII, expresaba una verdad incómoda sobre nuestros instintos más básicos: la propensión al abuso del poder. Su observación sugiere que la tiranía no es un defecto de individuos excepcionales, sino una tentación universal. Cuando alguien accede a autoridad sin restricciones, emerge una inclinación a ejercerla de manera absolutista. Este pesimismo sobre la naturaleza humana reflejaba las tensiones políticas de su época, marcada por conflictos entre monarquía y parlamento en Inglaterra.
Implicaciones para el orden político
La cita tiene consecuencias profundas para la teoría política. Si aceptamos que el deseo de dominar es inherente, entonces los sistemas democráticos y las divisiones de poder cobran sentido como defensa práctica, no como ideales. Los contrapesos institucionales, la rotación de cargos y la transparencia dejan de verse como lujos teóricos para convertirse en mecanismos de supervivencia social.
Vigencia contemporánea
Cuatro siglos después, observamos repetidamente cómo el poder sin vigilancia corrompe. Los sistemas políticos más estables son precisamente aquellos que desconfían de la naturaleza humana y construyen límites. La pregunta real no es si tendemos al autoritarismo, sino cómo diseñamos estructuras que lo prevengan.
Frases relacionadas
“La razón humana es tan débil para edificar como formidable ariete para destruir”
“El poder no corrompe. El miedo corrompe, tal vez el miedo a perder el poder.”
“Los tiranos se rodean de hombres malos porque les gusta ser adulados y ningún hombre de espíritu elevado les adulará.”
“¡Oh amor poderoso¡ Que a veces hace de una bestia un hombre, y otras, de un hombre una bestia.”
Más frases de Daniel Defoe
“Todo nuestro descontento por aquello de lo que carecemos procede de nuestra falta de gratitud por lo que tenemos.”
“Cuando más grande es vuestra gloria, más cerca estáis de vuestra declinación.”
“Aprendí a considerar más el aspecto brillante de mi situación que lo que me faltaba, y este recurso, a veces, me proporcionó tan inefable consuelo, que apenas puedo expresarlo.”
“Todas las cosas buenas de este mundo no son buenas más que por el uso que hacemos de ellas; y que las disfrutamos tanto cuando nos sirven como cuando las juntamos para dárselas a otros, pero no más.”
“Allí donde Dios erige una iglesia, el demonio siempre levanta una capilla; y si vas a ver, encontrarás que en la segunda hay más fieles.”