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Significado
La trampa de la privación perpetua
Daniel Defoe identifica aquí un mecanismo psicológico fundamental: la insatisfacción no depende tanto de lo que objetivamente nos falta, sino de nuestra capacidad para reconocer lo que ya posemos. Cuando enfocamos la atención exclusivamente en las carencias, creamos un estado mental donde la abundancia presente se vuelve invisible. Es como mirar a través de un telescopio invertido: los bienes reales se empequeñecen mientras los deseos lejanos se agrandan. La ingratitud actúa como un filtro que distorsiona nuestra percepción de la realidad.
De la teoría a la vida cotidiana
La implicación práctica es incómoda pero liberadora. Si nuestro descontento proviene principalmente de una actitud, entonces disponemos de un margen de acción real. No se trata de resignación pasiva, sino de un recalibrado del enfoque: antes de perseguir lo ausente, mapear conscientemente lo presente. Alguien que cultiva la gratitud genuina hacia su vivienda, su salud o sus relaciones experimenta un piso emocional más sólido desde el cual emprender nuevos proyectos. La gratitud no paraliza la ambición; la ancla en tierra firme, haciéndola más sostenible.
Frases relacionadas
“El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo”
“Viven más contentos aquellos en quienes jamás puso los ojos la fortuna, que los otros de quienes los apartó.”
“Siempre la felicidad nos espera en algún sitio, pero a condición de que no vayamos a buscarla.”
“No entiendo por qué el que es dichoso busca mayor felicidad.”
Más frases de Daniel Defoe
“Cuando más grande es vuestra gloria, más cerca estáis de vuestra declinación.”
“Aprendí a considerar más el aspecto brillante de mi situación que lo que me faltaba, y este recurso, a veces, me proporcionó tan inefable consuelo, que apenas puedo expresarlo.”
“Todas las cosas buenas de este mundo no son buenas más que por el uso que hacemos de ellas; y que las disfrutamos tanto cuando nos sirven como cuando las juntamos para dárselas a otros, pero no más.”
“Allí donde Dios erige una iglesia, el demonio siempre levanta una capilla; y si vas a ver, encontrarás que en la segunda hay más fieles.”
“Pero... si Dios es más fuerte que el diablo, ¿por qué Dios no mata al diablo y así él no hará más hombres malos?”