Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La razón frente a los impulsos
Aristóteles establece una jerarquía entre las facultades humanas. La razón ocupa el lugar superior porque funciona mediante principios lógicos y universales, mientras que el apetito responde a necesidades corporales inmediatas y la imaginación produce representaciones que pueden desviarse de la realidad. Un hambriento puede imaginar un banquete inexistente; solo el razonamiento le permite distinguir entre lo real y lo fantaseado. Esta división refleja la visión griega clásica: la razón nos conecta con lo eterno y universal, mientras que los impulsos nos atan a lo corporal y particular.
Implicaciones prácticas y límites
La cita sugiere que cultivar el pensamiento racional es fundamental para una vida virtuosa. Confiar únicamente en deseos o fantasías conduce al error y la insatisfacción. Sin embargo, la idea aristotélica merece matices: la razón sin emoción puede resultar fría, y los apetitos bien dirigidos son naturales y necesarios. Lo que el filósofo probablemente quiso enfatizar fue la primacía del juicio reflexivo: incluso nuestros deseos más legítimos requieren supervisión racional para expresarse de manera equilibrada y prudente.
Frases relacionadas
Más frases de Aristóteles
“El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe”
“Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella”
“La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión”
“Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos”
“La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder”