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Significado
La corrupción moral del agresor
Aristóteles plantea una jerarquía ética poco intuitiva: quien actúa con injusticia sufre un daño interno más grave que quien la padece. El argumento pivota sobre la salud del alma. Cometer una falta degrada el carácter de quien la perpetra, erosionando su propia virtud y capacidad moral. La víctima, aunque experimenta dolor físico o material, puede mantener su integridad intacta. El agresor, en cambio, se vuelve injusto y deforma su naturaleza humana.
Implicaciones prácticas y contemporáneas
Esta perspectiva invierte la lógica común del victimismo. Mientras la sociedad moderna tiende a cuantificar el daño externo, Aristóteles señala que la verdadera catástrofe reside en la transformación del perpetrador. Quien roba, oprime o engaña no solo comete un acto puntual: se convierte en ladrón, opresor, mentiroso. El valor educativo radica en entender que los actos moldelan identidades, y la peor consecuencia no es recibir castigo, sino haberse convertido en alguien indigno de respeto, incluso el propio.
Frases relacionadas
“La justicia no espera ningún premio. Se la acepta por ella misma. Y de igual manera son todas las virtudes.”
“Me avergüenzo de esos filósofos que no quieren desterrar ningún vicio si no está castigado por el juez.”
“Ser bueno es fácil; lo difícil es ser justo.”
“La justicia es una constante y perpetúa voluntad de dar a cada uno lo que le toca.”
Más frases de Aristóteles
“El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe”
“Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella”
“La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión”
“Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos”
“La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder”