Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La avaricia según Aristóteles
Aristóteles desafía la visión simple de la avaricia como mera acumulación de riqueza. Para el filósofo, el verdadero problema reside en la falta de proporción y sabiduría al gastar. Un avaro no es únicamente quien retiene dinero, sino quien carece del discernimiento necesario para invertir recursos donde corresponde, en la cantidad justa y en el momento oportuno. Esta perspectiva amplía el concepto: implica una deficiencia de juicio práctico, no solo de generosidad.
La avaricia se revela entonces como un vicio de la razón. Quien rehúsa gastar en la educación de sus hijos, en su propia salud o en obligaciones morales comete un error más grave que perder dinero. Aristóteles insiste en que la virtud económica requiere equilibrio: gastar lo necesario en lo necesario. Una persona que acumula millones pero descuida lo verdaderamente valioso permanece atrapada en la ignorancia sobre qué merece realmente su esfuerzo.
Implicaciones contemporáneas
Esta lógica trasciende la antigüedad. Hoy resulta pertinente recordar que la riqueza sin criterio sobre su propósito genera miserabilidad, no satisfacción. El avaro moderno quizá posea mucho pero vive como si no tuviera nada.
Frases relacionadas
Más frases de Aristóteles
“El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe”
“Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella”
“La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión”
“Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos”
“La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder”