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Significado
Una paradoja de la experiencia humana
Anatole France captura aquí la naturaleza contradictoria de vivir. Cada día contiene elementos opuestos: momentos de alegría junto a instantes de dolor, belleza entrelazada con fealdad. Lo peculiar de su observación radica en que estos contrarios no se anulan mutuamente. En cambio, coexisten y se potencian. El sabor dulce de una experiencia se intensifica precisamente porque conocemos lo amargo; el encanto adquiere peso porque tocamos lo espantoso.
Más allá del equilibrio
El filósofo francés rechaza la idea de que debamos elegir entre aspectos de la existencia o buscar una armonía perfecta. Para él, la riqueza de vivir está en aceptar la totalidad de estas sensaciones. No se trata de resignación melancólica, sino de una postura pragmática: quien pretende experimentar solo lo delicioso se condena a una vida superficial. La profundidad emerge de transitar por todos estos estados, permitiendo que transformen nuestra comprensión del mundo y de nosotros mismos.
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“Todos deseamos llegar a viejos; y todos negamos que hemos llegado”
“La vida es una extraña mezcla de azar, destino y carácter”
“Nuestra naturaleza está en la acción. El reposo presagia la muerte.”
“El hombre actual ha nacido o bien para vivir entre las convulsiones de la inquietud, o bien en el letargo del aburrimiento.”
Más frases de Anatole France
“Aunque cincuenta millones de personas digan la misma tontería, ésta sigue siendo una tontería”
“Es preciso elevarse con las alas del entusiasmo. Si se razona, no se volará jamás”
“Un diccionario es un universo en orden alfabético”
“Prefiero los errores del entusiasmo a la indiferencia de la sabiduría”
“Una cosa sobre todo hace sugestivo el pensamiento humano: es la inquietud”