“Cuando recibí el Premio Nobel, la única suma de dinero importante que jamás he visto, tenía que hacer algo con él. La forma más fácil de deshacerme de esta papa caliente era invertirla, comprar acciones. Sabía que se aproximaba la Segunda Guerra Mundial y temía que si tenía acciones que suben en caso de guerra, desearía la guerra. Así que pedí a mi agente que comprara acciones que caen en caso de guerra. Así lo hizo. Perdí mi dinero y salvé mi alma.”
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
La ética ante la riqueza inesperada
Szent-Györgyi enfrentó un dilema genuino tras recibir el Premio Nobel: qué hacer con una fortuna que superaba todo lo que había conocido. Su solución revela una preocupación profunda sobre cómo nuestros intereses financieros pueden corrupcionar nuestros valores morales. Al darse cuenta de que poseer acciones que se beneficiaban de la guerra lo inclinaría subconscientemente a desearla, tomó la decisión radical de hacer exactamente lo opuesto. Sacrificó ganancias económicas por integridad intelectual.
El precio del autoconocimiento
La anécdota ilustra algo incómodo: los incentivos económicos moldean nuestros deseos y pensamientos más que lo que creemos. Un científico pacifista que se enriqueciera con la guerra estaría, sin saberlo, creando conflictos internos entre sus convicciones y sus intereses. Perdió dinero, sí, pero ganó algo más valioso: la certeza de que sus posiciones sobre la paz provenían de sus principios y no de su cartera.
Relevancia contemporánea
Hoy esta reflexión cobra más peso. Vivimos rodeados de inversiones automáticas, fondos indexados, pensiones privadas que financian industrias controvertidas. Szent-Györgyi recordaba que la aparente neutralidad del dinero es ilusoria: siempre tenemos el poder de elegir con quién lo invertimos, aunque la elección implique una pérdida.
Frases relacionadas
“Siempre los ricos que dan en liberales hallan quien canonice sus desafueros y califique por buenos sus malos gustos.”
“El dinero es como el estiércol: no es bueno a no ser que se esparza.”
“Los que aman el dinero no lo regalan.”
“Nadie recordaría al buen samaritano, si además de buenas intenciones no hubiera tenido dinero.”
Más frases de Albert Szent-Györgyi
“Lo importante en ciencia no es tanto obtener nuevos hechos como descubrir nuevas formas de pensar sobre ellos”
“Es imposible que rodee la cintura de una chica con mi brazo derecho y apriete su sonrisa en mi mano izquierda, e intente estudiar los dos objetos por separado. Del mismo modo, no podemos separar la vida de la materia viviente, con el propósito de estudiar solo la materia viviente y sus reacciones. Inevitablemente, al estudiar la materia viviente y sus reacciones, estudiamos la vida misma.”
“Si algún estudiante viene a mí y dice que quiere ser útil a la humanidad y dedicarse a la investigación para aliviar el sufrimiento humano, le aconsejo que se dedique a la caridad en su lugar. La investigación requiere verdaderos egoístas que buscan su propio placer y satisfacción, pero la encuentran en resolver los misterios de la naturaleza.”
“La investigación consiste en ver lo que todos han visto y pensar lo que nadie ha pensado.”
“El descubrimiento consiste en mirar lo mismo que todos los demás y pensar algo diferente.”