“Nuestro Padre y nuestro Dios, a ti, oh Señor, elevamos nuestras almas.”
William Pennington
William Pennington fue un abogado estadounidense del siglo XIX, reconocido por su labor jurídica y su influencia en la jurisprudencia de su época.
1796 – 1862
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Significado
Dirección de la plegaria
La fórmula invoca a Dios con doble apelativo: paternidad y señorío. Esa combinación crea una tonalidad ambivalente, donde la cercanía filial convive con la súplica reverente; el hablante ofrece su interior como acto deliberado de entrega, no de mero lamento. El uso del plural sugiere una liturgia comunitaria: la voz no es aislada, es eco colectivo que busca orientación y consuelo desde una posición de dependencia consciente.Contexto y alcance
Dentro de la tradición cristiana, la frase encaja en formas antiguas de oración que articulan confianza y responsabilidad moral. A nivel práctico implica una reorientación del deseo: la vida interior se centra hacia lo trascendente y las decisiones adquieren peso ético. Como gesto ritual funciona tanto para fortalecer vínculos comunitarios como para recordar que la experiencia religiosa implica simultáneamente amparo y rendición.Frases relacionadas
“Creo en el Dios de Spinoza, que nos revela una armonía de todos los seres vivos. No creo en un Dios que se ocupe del destino y las acciones de los seres humanos.”
“Entiendo por religión, no ya un conjunto de ritos y costumbres, sino lo que está en el origen de todas las religiones, poniéndonos cara a cara con el Creador.”
“La imposibilidad en que me encuentro de probar que Dios no existe, me prueba su existencia.”
“Es mi fe tan cumplida que adoro a Dios, aunque me dio la vida.”