“La educación puede ser la verdadera ventaja para las mujeres jóvenes, pues las capacita para labores humildes, una vida sencilla y la modestia en el vestir.”
William Law fue un clérigo y predicador inglés nacido en Kings Cliffe (Northamptonshire) que enseñó en Cambridge y trabajó como tutor; su negativa a jurar fidelidad a la nueva monarquía limitó su carrera y vivió varios años en Londres.
1686 – 1761
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Significado
Marco histórico y social
Proveniente de un clérigo y moralista del siglo XVIII, la afirmación sitúa la educación femenina en un marco moral y utilitario. Plantea la instrucción como medio para cumplir tareas modestas, llevar una vida sencilla y optar por un vestir contenido. En aquel contexto la formación tendía a entenderse como herramienta para moldear el carácter según normas religiosas y domésticas más que como vía hacia la autonomía profesional o política.Lectura crítica y vigencia
La propuesta encierra una ambivalencia: la enseñanza puede potenciar capacidades, pero aquí queda instrumentalizada para reproducir roles tradicionales. Insistir en la modestia y la sencillez como objetivos reduce la educación a un mecanismo de control social. Alternativamente, si la formación amplía opciones, funciona como palanca de autonomía; la diferencia está en si la educación libera o condiciona a quienes la reciben.Frases relacionadas
“Dos excesos deben evitarse en la educación de la juventud; demasiada severidad, y demasiada dulzura.”
“Las mejores reglas para formar a un joven son: hablar poco, escuchar mucho, reflexionar solo sobre lo que ha pasado en su compañía, desconfiar de las propias opiniones y valorar a los demás que lo merecen.”
“Habla bajo, habla despacio, y no hables mucho”
“Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene una importancia absoluta.”
Más frases de William Law
“El Espíritu del Amor, dondequiera que esté, es su propia bendición y felicidad porque es la verdad y la realidad de Dios en el alma; por tanto participa de la misma alegría de la vida y es, en todo lugar y ocasión, el mismo bien para sí.”
“Dios vio las diferentes habilidades y debilidades de los hombres, lo que puede mover su bondad a mostrar misericordia hacia sus distintos progresos en la virtud.”
“La muerte no es más que una separación de nuestras almas de nuestros cuerpos; así, la vida cristiana es una separación de nuestras almas de los deseos mundanos, de las indulgencias vanas y de los cuidados innecesarios.”
“La humildad no es otra cosa que un juicio correcto de nosotros mismos.”
“Todas las personas desean lo que creen que les hace sentirse bien. Si una persona no está llena del deseo de Dios, solo podemos concluir que busca otra felicidad.”