“La vida no es justa. Apenas es más justa que la muerte; eso es todo.”
William Goldman
Escritor, articulista y guionista estadounidense, conocido por la novela La princesa prometida, que fue llevada al cine por Rob Reiner. Debutó con The Temple of Gold y también publicó bajo los seudónimos Harry Longbaugh y Simon Morguestern.
1931 – 2018
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Significado
La mirada desde Hollywood y el humor negro
Goldman, guionista y novelista conocido por combinar entretenimiento y cinismo, sugiere que la vida carece de justicia significativa. La comparación implícita con la muerte subraya una indiferencia radical: si la muerte es implacable e imparcial, la vida apenas ofrece una ligera diferencia en términos de justicia. Ese matiz no consuela; acentúa que las expectativas morales chocan con el azar, la suerte y las estructuras humanas que fallan.Consecuencias prácticas y éticas
Aceptar esa proposición no implica resignación pasiva. Si la equidad no brota del cosmos, la responsabilidad recae en las personas y las instituciones: legislar, reclamar reparaciones y sostener solidaridad son respuestas posibles. También obliga a gestionar la frustración ante la injusticia cotidiana y a evaluar la esperanza como una práctica activa más que como una certeza segura.Frases relacionadas
“Para encontrar gusto a la vida, no hay como morirse.”
“Me anuncian la muerte de uno cuya presencia no me entusiasmaba y pienso: yo no pedía tanto.”
“Alguien me habló todos los días de mi vida al oído, despacio, lentamente. Me dijo: ¡vive, vive, vive! Era la muerte.”
“A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo”
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