“El futuro es tan brillante como las promesas de Dios.”
William Carey fue un ministro bautista y misionero protestante inglés, considerado el padre de las misiones modernas y uno de los fundadores de la Sociedad Misionera Bautista. Como misionero en Serampore (India) promovió la traducción de la Biblia al bengalí, al sánscrito y a otras lenguas, y varias instituciones académicas llevan su nombre.
1761 – 1834
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Esperanza anclada a la promesa divina
La frase sostiene que la expectativa de lo venidero depende de la fidelidad de lo divino: si la confianza se deposita en las garantías de Dios, el porvenir tiene luz. En el fondo hay una concepción teológica de la historia como rumbo orientado por pactos y promesas, donde la fe activa no es pasividad sino una confianza que sostiene el optimismo práctico. Esa confianza convierte la incertidumbre en una espera con propósito.Misión, responsabilidad y consecuencias éticas
William Carey actuó desde esa lógica: como misionero y reformador en la India temprana promovió traducciones, educación y cambios sociales creyendo en objetivos a largo plazo. La consecuencia visible es que la esperanza basada en promesas divinas exige compromiso continuo: trabajar con perseverancia y evaluar resultados humanos sin derivar en complacencia. La afirmación impulsa tanto la paciencia como la responsabilidad moral frente al futuro.Frases relacionadas
“Encomiéndate a Dios de todo corazón, que muchas veces suele llover sus misericordias en el tiempo que están más secas las esperanzas.”
“Cada criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no pierde la esperanza en los hombres.”
“Dios no es un ser indiferente o lejano, por lo que no estamos abandonados a nosotros mismos.”
“Al que todo lo pierde, le queda Dios todavía.”
Más frases de William Carey
“Espera grandes cosas de Dios; intenta grandes cosas por Dios.”
“Por mucho que la influencia del Espíritu Santo pueda ser desdeñada y despreciada por muchos, se comprobará que todos los medios que podamos emplear sin él resultarán ineficaces.”
“Muchos no pueden hacer otra cosa que orar, y la oración es quizá lo único en lo que los cristianos de todas las denominaciones pueden unirse cordial y sin reservas; en esto podemos ser todos uno, y en esto debe prevalecer la más estricta unanimidad.”