Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
Una defensa de la imperfección comunicada
William Camden, historiador inglés del siglo XVI, propone aquí una paradoja sobre la responsabilidad humana. Argumenta que reconocer nuestros errores mediante cualquier justificación, aunque sea débil o insuficiente, resulta mejor que guardar silencio. La cita cuestiona nuestro perfeccionismo: esperamos tener explicaciones brillantes o simplemente preferimos no hablar. Sin embargo, Camden sugiere que el acto mismo de intentar explicarse, incluso fallando en el intento, demuestra respeto por quienes nos rodean.
La implicación práctica es considerable. Alguien que ofrece una excusa pobre al menos asume su responsabilidad y busca diálogo. El silencio, en cambio, perpetúa el conflicto y comunica indiferencia. Esto aplica en relaciones personales, laborales y sociales. No se trata de justificar cualquier comportamiento irresponsable, sino de reconocer que la comunicación imperfecta y honesta supera la ausencia de ella. La vulnerabilidad de admitir que nuestras palabras no explican todo genera, paradójicamente, más conexión que la pretensión de no deber explicaciones.
Frases relacionadas
“El deber es lo que esperamos que hagan los demás, no lo que hacemos nosotros mismos.”
“La gente buena duerme mucho mejor por la noche que la gente mala. Por supuesto, la gente mala se lo pasa mucho mejor cuando está despierta”
“He ofendido a Dios y a la humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido”
“El mal no está en tener faltas, sino en no tratar de enmendarlas”