“No mirar al pasado, sino permitirles también mirar hacia el futuro; dejar que vean la tierra de sus antepasados, pero también permitirles que vean la tierra de sus hijos.”
Wilfrid Laurier fue un estadista canadiense que lideró el Partido Liberal y ejerció como Primer Ministro de Canadá, convirtiéndose en el primer franco-canadiense y católico romano en ocupar ese cargo. Estudió Derecho en la Universidad McGill, actuó en la legislatura de Québec y la Cámara de los Comunes y destacó por su intervención en la petición de clemencia por Louis Riel.
1841 – 1919
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Significado
Equilibrio entre memoria y horizonte
Plantea la necesidad de salir del anclaje que impide avanzar, sin arrebatar a nadie el derecho a ver sus raíces. Hay una tensión delicada: conservar la herencia y al mismo tiempo abrir la mirada hacia lo que viene. Recordar la tierra de los antepasados no debe convertirse en prisión; permitirles contemplar la tierra de sus hijos es propiciar la posibilidad de cambio y esperanza intergeneracional.Contexto histórico y repercusiones prácticas
En el marco político canadiense de finales del siglo XIX, la frase surge en torno a integraciones culturales y desarrollo nacional, buscando conciliación entre tradición y expansión. A nivel práctico implica políticas que respeten memorias colectivas mientras facilitan movilidad, educación y adaptación; a nivel personal exige pedagogías que transmitan identidad sin cerrar futuros posibles. Es un llamado a gestionar el pasado como fundamento, no como frontera.Frases relacionadas
“Una abuela es aquella persona que dice no saber quién eres en Halloween”
“La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado.”
“Algunas cosas del pasado desaparecieron pero otras abren una brecha al futuro y son las que quiero rescatar.”
“Pienso que la Navidad es una fiesta necesaria; necesitamos un aniversario durante el cual podamos lamentar todas las imperfecciones de nuestras relaciones humanas. Es la fiesta del fracaso, triste pero consoladora.”
Más frases de Wilfrid Laurier
“Quiero que el mármol siga siendo mármol; quiero que el granito siga siendo granito; quiero que el roble siga siendo roble.”
“Para nosotros, los hijos de Francia, la confianza política es una pasión, mientras que para los ingleses la política es una cuestión de negocios.”
“Yo reclamo para Canadá que, en el futuro, esté facultada para actuar o no actuar, intervenir o no intervenir, hacer lo que le plazca y reservarse el derecho de juzgar si existe causa para actuar.”