“El primero que comparó a la mujer con una flor, fue un poeta; el segundo, un imbécil.”

Voltaire
Voltaire

escritor francés

1694-1778

Crear imagen

Elige un fondo:

Significado

La originalidad versus la imitación servil

Voltaire critica aquí dos actitudes muy distintas frente a la creatividad. Cuando un poeta compara por primera vez a una mujer con una flor, realiza un acto genuino de imaginación: encuentra una conexión inesperada que revela algo nuevo sobre ambas cosas. La belleza, la fragilidad, el ciclo vital. En cambio, quien repite esta misma comparación años después comete un acto de mediocridad. No piensa ni busca sus propias metáforas, solo imita lo que ya funcionó. La frase señala que la repetición mecánica de una idea brillante la convierte en lugar común.

Implicaciones más amplias

La cita trasciende la poesía para cuestionar cómo consumimos y producimos cultura. Mientras que el poeta original merece admiración por su capacidad de observación, quien copia sin reflexión crítica abdica de su pensamiento. Voltaire sugiere que la mediocridad no está en fallar al crear algo original, sino en pretender profundidad mediante fórmulas gastadas. El verdadero riesgo de nuestra era de información masiva radica precisamente en esta proliferación de segundas versiones: contenido reciclado que simula novedad sin cuestionarse a sí mismo.

Frases relacionadas

Más frases de Voltaire

Voltaire

Ver todas las frases de Voltaire