“El deseo de agradar es al espíritu lo que el adorno a la belleza.”

Voltaire
Voltaire

escritor francés

1694-1778

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Significado

La vanidad del espíritu

Voltaire establece una analogía entre dos formas de artificialidad: el adorno que embelesa la apariencia física y el afán complaciente que distorsiona la autenticidad intelectual. Cuando la inteligencia se orienta obsesivamente hacia agradar a otros, pierde su función principal: pensar con claridad y honestidad. El espíritu deviene entonces ornamental, subordinado a la necesidad de validación externa.

El precio de la conformidad

La metáfora sugiere que el deseo de agradar es accesorio, no sustancial. Así como los adornos pueden ocultar o magnificar la belleza natural, el afán de complacer disfraza las ideas genuinas bajo un maquillaje de conveniencia. Una mente verdaderamente brillante no necesita constantemente el aplauso ajeno para justificarse. El filósofo francés apunta aquí hacia la libertad intelectual como antídoto contra la mediocridad del pensamiento dirigido por vanidad.

Vigencia contemporánea

La advertencia cobra especial relevancia en contextos donde la aprobación social se mide en clics y reacciones. El riesgo persiste: intercambiar autenticidad por popularidad, subordinar el juicio crítico al consenso. Voltaire nos convida a desconfiar de esa seducción, a defender la soberanía del pensamiento incluso cuando resulte incómoda o impopular.

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