“Lo inevitable es que las personas que proclaman una honestidad escrupulosa sólo pueden hacerlo si no examinan de cerca las cosas en las que creen.”
Músico estadounidense: cantante, compositor, guitarrista, multiinstrumentista y productor discográfico. Ha destacado tanto por su carrera en solitario como por su trabajo detrás de las consolas en la producción de discos.
1948
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Significado
Sobre franqueza y convicción
Todd Rundgren, músico y productor estadounidense con gusto por la ironía, plantea que quienes pregonan una rectitud moral incuestionable lo hacen muchas veces sin investigar a fondo sus propias certezas. La afirmación apunta a la diferencia entre exhibir integridad como etiqueta social y someter las propias ideas a escrutinio crítico: la primera es cómoda y manifiesta, la segunda exige admitir límites, corregir errores y resistir la sed de autoridad personal.Consecuencias para el debate y la vida personal
El planteamiento tiene un efecto práctico: la reivindicación ruidosa de transparencia puede ocultar pereza intelectual o estrategia retórica, y alimenta la polarización cuando la discordancia se interpreta como mala fe. La alternativa práctica, menos espectacular pero más honesta, consiste en cultivar duda razonada y disposición a revisar posiciones; así la honestidad deja de ser un lema para convertirse en una práctica continua.Frases relacionadas
“Aunque cincuenta millones de personas digan la misma tontería, ésta sigue siendo una tontería”
“No hay oscuridad; sólo ignorancia”
“Mi deseo es poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías”
“La ciencia puede descubrir lo que es cierto, pero no lo que es bueno, justo y humano”
Más frases de Todd Rundgren
“Es la única manera de que tu vida tenga algún valor para ti. Si estás viviendo la misma vida que todo el mundo, ¿cuál es el punto?”
“Usted tiene un poco de tranquilidad aquí, pero es tan inestable como en cualquier otro lugar.”
“Hay algunas cosas que sabemos que simplemente no son tan agradables como las mentiras que nos contamos a nosotros mismos, y, en ese sentido, para soportar la existencia, todos toleramos cierto grado de falta de honestidad en nuestra vida cotidiana.”