“La religión, unida por su influencia a la lealtad y al amor, y la orden de caballería, dotada de toda la santidad y del temor religioso que revestía al sacerdocio, se convirtieron en objetos de la ambición de los grandes soberanos.”
Thomas Bulfinch fue un escritor estadounidense del siglo XIX dedicado a recopilar y reinterpretar mitos y leyendas clásicas, cuya obra ayudó a popularizar la mitología en la cultura estadounidense.
1796 – 1867
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Religión, lealtad y ambición real
Bulfinch apunta a la apropiación de elementos sagrados por parte de la Corona: las instituciones religiosas y las órdenes de caballería ofrecían legitimidad, redes de fidelidad y una estética de santidad que los monarcas podían explotar. Al controlar esos símbolos y cargos, el poder secular obtenía acceso directo a la adhesión emocional y al prestigio que antes pertenecían al ámbito espiritual. La idea subraya cómo lo religioso puede convertirse en herramienta política cuando sus ritos y estructuras son valorizados por gobernantes en busca de autoridad.
Efectos sobre la esfera espiritual y política
La consecuencia fue doble: por un lado, consolidación del estado mediante clientelas y ceremonias sacralizadas; por otro, debilitamiento de la autonomía clerical y de la autoridad moral independiente. Cuando la devoción se instrumentaliza, cambian las prioridades: la obediencia se organiza menos alrededor de convicciones que de favores y títulos. El resultado histórico suele ser una fusión ambivalente entre prestigio religioso y ambición dinástica, con todas las tensiones éticas que eso acarrea.
Frases relacionadas
Más frases de Thomas Bulfinch
“En la declinación del poder romano, cerca de cinco siglos después de Cristo, los países del norte de Europa quedaron casi sin un gobierno nacional.”
“La mitología es la esclava de la literatura, y la literatura es uno de los mejores aliados de la virtud y una promotora de la felicidad.”
“Sin un conocimiento de la mitología, gran parte de la literatura elegante de nuestra lengua no puede entenderse ni apreciarse.”
“Ha sido, pues, un tema favorito entre la gente de Gales y Cornualles que la población británica originaria florecía en su pureza, sin mezcla alguna entre sí.”