Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Paradoja terapéutica
Thomas Browne, médico y escritor del siglo XVII, propone que la cura final de cualquier dolencia es la propia muerte, una observación que pone en tensión la confianza en la medicina. Desde su experiencia clínica y su interés por la filosofía natural, plantea que los remedios humanos tienen límites: pueden mitigar síntomas, alargar la vida, incluso transformar enfermedades en estados crónicos, pero no pueden abolir la finitud. La frase condensa esa ironía: la solución absoluta existe, pero coincide con la desaparición del sujeto enfermo.
Implicaciones morales y epistemológicas
La afirmación obliga a pensar las prioridades del cuidado: prolongar la vida a toda costa frente a aliviar el sufrimiento; la ética médica se enfrenta a la responsabilidad de reconocer límites. También cuestiona la pretensión del conocimiento científico de dominar la naturaleza: algunos logros aparecen como postergaciones, no erradicaciones. Aceptar la idea no significa resignación pasiva, sino ajustar expectativas y políticas sanitarias a la realidad de la mortalidad humana.
Frases relacionadas
Más frases de Thomas Browne
“Nadie puede censurar o condenar a otro, porque nadie conoce perfectamente al otro.”
“Así es el hombre, ese gran y verdadero anfibio cuya naturaleza puede vivir en mundos heterogéneos y separados.”
“El arte es la perfección de la naturaleza. La naturaleza hizo un mundo y el arte otro.”
“Dentro de mí hay otro hombre que está contra mí.”
“El que tiene lo bastante para poder hacer bien a otros, es rico.”