“La función de la música es liberarnos de la tiranía del pensamiento consciente.”
Thomas Beecham fue uno de los directores de orquesta británicos más destacados e influyentes de su época y también sobresalió como empresario musical. Dominó el repertorio inglés, alemán, ruso y francés y se hizo célebre por su carácter tiránico y mordaz y por afirmar que la música debe estimular el goce y el orgullo por la vida.
1879 – 1961
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Significado
Cuando la música toma la palabra
Beecham plantea que la música se mueve fuera del terreno del razonamiento deliberado; actúa sobre el cuerpo, la memoria y la emoción, y produce certezas que no pasan por el filtro analítico. Esa fuerza no verbal puede suspender la voz crítica, crear ritmos internos y desencadenar imágenes sin necesidad de conceptos. Quien escucha se expone a una forma de conocimiento inmediata, hecha de timbre, ritmo y silencio, donde la lógica queda temporalmente en segundo plano.Consecuencias para escuchar y vivir
Si la experiencia musical libera del dominio del pensamiento consciente, entonces escuchar atentamente resulta también un ejercicio político y terapéutico: abre la imaginación, suaviza barreras identitarias y posibilita empatías que la argumentación no siempre alcanza. Hay, además, una advertencia práctica: esa capacidad de conmover puede manipular. Por tanto la dimensión estética reclama tanto una entrega sensorial como una actitud crítica sobre cómo y por qué ciertas sonoridades moldean afectos y decisiones.Frases relacionadas
“Liberaos de vuestra esclavitud mental, solamente nosotros podemos liberar nuestras mentes”
“Nuestras convicciones más arraigadas, más indubitables, son las más sospechosas. Ellas constituyen nuestro límite, nuestros confines, nuestra prisión.”
“Si no tienes la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener?”
“Hasta que no tengan conciencia de su fuerza, no se rebelarán, y hasta después de haberse rebelado, no serán conscientes. Éste es el problema.”
Más frases de Thomas Beecham
“Hay dos reglas de oro para una orquesta: que comiencen y que terminen todos juntos; al público no le importa un bledo lo que suceda en el medio.”
“La buena música es la que penetra en el oído con facilidad y abandona la memoria con dificultad.”
“A los británicos quizá no les guste la música, pero les encanta el ruido que hace.”
“Un musicólogo es un hombre que puede leer música pero no puede oírla.”
“Demasiado contrapunto; lo que es peor, contrapunto protestante.”