“Recuerda los sufrimientos de Cristo, las tempestades que soportó... la corona que vino de esos sufrimientos dio un nuevo resplandor a la fe... Todos los santos dan testimonio de la verdad de que nadie obtiene la corona sin gran esfuerzo.”
Arzobispo de Canterbury y antiguo Lord Canciller de Inglaterra, venerado como santo y mártir por la Iglesia Católica y la Iglesia Anglicana.
1118 – 1170
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Significado
Sufrimiento transformador
Tomando a Cristo como prototipo, la frase enlaza la prueba con una recompensa que ilumina la creencia. El dolor y las pruebas aparecen como procesos que moldean la integridad espiritual; la corona simboliza una legitimidad moral que no brota de la comodidad sino de la perseverancia. Quienes han vivido la fidelidad hasta el extremo —los santos citados— muestran que la madurez de la fe suele exigirse a través del esfuerzo sostenido y la resistencia ante la adversidad.Contexto histórico y lección práctica
Dicho por Thomas Becket, hombre que conoció confrontación y martirio en el siglo XII, el mensaje tiene raíz en experiencias concretas de riesgo por convicciones religiosas. Implica una llamada a la coherencia y al coraje frente a presiones externas, sin idealizar el sufrimiento como fin en sí mismo. Más bien, subraya que la autenticidad moral y espiritual rara vez se obtiene sin tensiones reales; quien busca la «corona» debe aceptar el costo ético que suele acompañarla.Frases relacionadas
“Hay más lagrimas derramadas sobre oraciones respondidas que sobre oraciones sin respuesta”
“La desgracia, al ligarse a mí, me enseñó poco a poco otra religión, distinta a la religión enseñada por los hombres.”
“Creo que la gente está cansada de la religión y de la forma en que divide y daña a las personas. Puedes llamarlo como quieras, islam o cristianismo, pero si tienes un sistema en el que Dios está distante y enojado todo el tiempo, y que intenta complacerlo a través de las disciplinas adecuadas, no funcionará para todos.”
“¡Qué pronto se enfriaría la fe sin la cruz!”
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