“¡Oh, qué rápido pasa la gloria del mundo!”
Clérigo y escritor místico alemán cuya obra espiritual, especialmente "La Imitación de Cristo", influyó notablemente en la devoción cristiana y la piedad personal.
1380 – 1471
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Significado
La caducidad visible
Thomas à Kempis, monje agustino del siglo XV y autor de La Imitación de Cristo, expone la idea de que los honores y la fama tienen una duración limitada. Lo que hoy parece sólido y definitivo tiende a desvanecerse con rapidez; la gloria terrenal aparece como un resplandor pasajero frente a las preocupaciones del espíritu. Esa constatación pone en primer plano la diferencia entre bienes que duran y aquellos cuya naturaleza es efímera, obligando a mirar la vida con menos espectáculo y más medida.Dirección para la conducta
La reflexión no prescribe un rechazo acrítico de lo social, sino una corrección de prioridades: cultivar la humildad y valorar lo que permanece —las relaciones, la coherencia, los actos concretos— en lugar de perseguir reconocimiento efímero. Quien integra esa perspectiva vive con menos ansiedad por la opinión pública y más atención a la coherencia moral; aceptar la transitoriedad libera energía para obras y hábitos que sostienen una vida con sentido.Frases relacionadas
“No he cultivado mi fama, que será efímera.”
“Vuestra fama es como la flor; que brota y muere; y la marchita el mismo sol que la hizo nacer de la acerba tierra.”
“La riqueza, la belleza y la fama son efímeras. Cuando desaparecen, queda poco salvo la necesidad de seguir siendo útil, aunque las partes sean cada vez menos.”
“Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen.”
Más frases de Thomas a Kempis
“Si te parece que sabes mucho y entiendes muy bien, ten por cierto que es mucho más lo que ignoras”
“Fácilmente estará contento y sosegado el que, de verdad, tiene la conciencia limpia.”
“No eres más porque te alaben, ni menos porque te critiquen; lo que eres delante de Dios, eso eres y nada más.”
“Ten buena conciencia y tendrás siempre alegría. Si alguna alegría hay en el mundo la tiene seguramente el hombre de corazón puro.”
“He buscado el sosiego en todas partes, y sólo lo he encontrado sentado en un rincón apartado, con un libro en las manos.”