“La riqueza y el deseo endurecen por igual el corazón del hombre.”
Teólogo y escritor estadounidense, destacado por su enérgica defensa del abolicionismo y su influencia como reformador religioso y social.
1810 – 1860
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Significado
Acumulación y endurecimiento interno
Parker afirma que tanto la riqueza material como el deseo insaciable terminan por insensibilizar el corazón humano. La frase apunta a un proceso moral: la acumulación y el afán desgastan la capacidad de compasión, vuelven práctico el cálculo y anestesian la conciencia. La comparación iguala dos fuerzas distintas, subrayando que el peligro no nace únicamente de lo externo sino también de la pasión interna que empuja a posesionarse o a devorar sin medida.Contexto histórico y consecuencias prácticas
Clérigo y abolicionista del siglo XIX, Parker habló desde una ética crítica contra el materialismo y la hipocresía social. La idea tiene implicaciones políticas y personales: sociedades desiguales y sujetos dominados por apetitos pierden la empatía necesaria para justicia y deliberación común. Ante eso queda la tarea de cultivar moderación y generosidad, prácticas que recuperan sensibilidad y reconstruyen relaciones más humanas.Frases relacionadas
“Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero”
“El pudor es la epidermis del alma.”
“De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero.”
“El capital no es un mal en sí mismo, el mal radica en su mal uso.”
Más frases de Theodore Parker
“No pretendo comprender el universo moral; el arco es largo, mi vista alcanza apenas; no puedo calcular la curva ni completar la figura por la experiencia de la vista; puedo intuirlo por la conciencia. Y por lo que veo estoy seguro de que se inclina hacia la justicia.”
“A medida que avanza la sociedad, el nivel de pobreza aumenta.”
“Es muy triste que un hombre se convierta en siervo de una sola cosa: que le arrebaten toda su hombría por la presión hidráulica de los negocios excesivos.”
“El avaro, que tiene hambre del cuerpo de su hermano, también deja morir de hambre a su propia alma, y, al morir, sale arrastrándose de su gran propiedad, fruto de la injusticia, pobre, desnudo y miserable.”
“La humanidad es el pecado de Dios.”