“Las riquezas tienen su valor en la mente del poseedor; son una bendición para quienes saben usarlas y una maldición para quienes no saben usarlas.”
Publio Terencio Afro, comediógrafo latino de origen norteafricano, llegado a Roma como esclavo y luego liberto. Escribió seis comedias, entre ellas Andria, El eunuco y El atormentador de sí mismo, de la que procede la frase «nada humano me es ajeno».
195 AC – 159 AC
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Significado
Valor según quien lo posee
La idea central plantea que la riqueza no tiene un valor absoluto; su peso depende de la mente que la administra. Para quien actúa con prudencia y propósito, el dinero amplifica capacidades: permite proyectos, libertad y seguridad. Para quien carece de criterio, el mismo recurso genera ansiedad, dependencia y conflictos. Ese contraste enfatiza que los bienes son herramientas y que la virtud de quien las maneja determina si sirven o dañan.
Contexto clásico y efectos prácticos
Proveniente de la tradición moral grecorromana, la observación refleja preocupaciones sobre carácter y responsabilidad heredadas de la comedia y la ética antigua. Implica obligaciones sociales y personales: formar juicio, priorizar fines y reconocer límites. En la práctica, obliga a pensar políticas educativas y estructuras que transformen recursos en bien común y a considerar cómo el deseo y la ignorancia convierten ventajas en carga.
Frases relacionadas
“El mejor límite para el dinero es el que no permite caer en la pobreza ni alejarse mucho de ella.”
“Al poseedor de las riquezas no le hace dichoso el tenerlas, sino el gastarlas, y no el gastarlas como quiera, sino el saberlas gastar.”
“Si quieres conocer el valor del dinero, trata de pedirlo prestado.”
“Algún dinero evita preocupaciones; mucho, las atrae.”
Más frases de Terencio
“Cuando se puede evitar un mal es necedad aceptarlo”
“Cuando no se puede lograr lo que se quiere, mejor cambiar de actitud.”
“Mala cosa es tener un lobo cogido por las orejas, pues no sabes cómo soltarlo ni cómo continuar aguantándolo.”
“Es más acertado contener a los niños por honor y ternura, que por el temor y el castigo.”
“Es un gran error suponer, que el imperio que se establece sobre los hombres por la fuerza, sea más agradable y permanente, que el que se funda sobre el amor.”