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Significado
Una confesión incómoda de Freud
Freud pronunció estas palabras hacia el final de su vida, reconociendo los límites de su propia teoría. Después de décadas estudiando la psicología humana, el padre del psicoanálisis admitía su fracaso en comprender a las mujeres como sujetos autónomos. La cita revela más sobre las limitaciones del pensamiento freudiano que sobre las mujeres mismas: su incapacidad para verlas más allá de arquetipos, complejos edípicos invertidos y deseos proyectados por el imaginario masculino.
Contexto y las grietas de una teoría
En la época de Freud, la teoría psicoanalítica encerraba a las mujeres en categorías rígidas: la madre, la histérica, la castrada. Nunca consideró que quizás no había una respuesta universal porque cada mujer era un individuo con deseos particulares y contradictorios, como cualquier persona. Su pregunta asume la existencia de un "querer femenino" monolítico y descifrable.
Lo que persiste hoy
La confesión de Freud es valiosa precisamente por su honestidad accidental: expone que pretender entender a un género completo mediante patrones generales es un ejercicio fracasado desde el inicio. La pregunta sigue resonando, pero respondida de forma más productiva: las mujeres quieren lo que quieren las personas, aquello que les da dignidad, autonomía y sentido.
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“Los escáneres cerebrales indican que las mujeres pueden leer mejor que los hombres el contenido emocional de las expresiones faciales”
“Lo que los hombres realmente quieren no es el conocimiento sino la certidumbre”
“Todo hombre, por naturaleza, desea saber.”
“Es más fácil conocer al hombre en general que a un hombre en particular.”
Más frases de Sigmund Freud
“Como a nadie se le puede forzar para que crea, a nadie se le puede forzar para que no crea”
“Uno puede defenderse de los ataques; contra el elogio se está indefenso”
“Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo.”
“La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas.”
“Si la inspiración no viene a mí salgo a su encuentro, a la mitad del camino.”