Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
La persistencia de lo verdadero
Teresa de Jesús vivió en la España del siglo XVI, época de tensiones religiosas y censura intelectual. Su afirmación cobra fuerza en este contexto: aunque las autoridades silencien, persigan o distorsionen la verdad, esta conserva su naturaleza fundamental. El sufrimiento aquí alude a los obstáculos externos que encuentra lo auténtico, pero no a su desaparición. La santa reconoce que la verdad puede ser atacada, suprimida temporalmente o rechazada, pero su esencia permanece intacta.
Esta idea trasciende lo meramente religioso. Sugiere que los hechos, las realidades profundas y las convicciones genuinas poseen una solidez que resiste la represión. Los intentos por ocultar o negar la verdad generan tensión, dolor, cicatrices, pero no logran eliminarla. Es una afirmación sobre la resiliencia de lo real frente al poder arbitrario.
La implicación práctica resulta crucial: quien busca lo verdadero no debe desalentarse ante la hostilidad o la incomprensión. La verdad sufre porque enfrenta resistencia, pero esa misma resistencia confirma su presencia. Permanece, espera, vuelve a emerger cuando las condiciones lo permiten.
Frases relacionadas
“La obstinación es quizá la única cualidad humana valiosa no sólo en la profesión policial sino al menos en todas las que tienen que ver con el concepto de verdad.”
“Mi deseo es poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías”
“La ciencia puede descubrir lo que es cierto, pero no lo que es bueno, justo y humano”
“Terrible es el error cuando usurpa el nombre de la ciencia”
Más frases de Santa Teresa de Jesús
“Si en medio de las adversidades persevera el corazón con serenidad, con gozo y con paz, esto es amor.”
“Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta.”
“He cometido el peor de los pecados, quise ser feliz.”
“Lee y conducirás, no leas y serás conducido.”
“¡Ay que larga es esta vida! / ¡qué duros estos destierros! / ¡esta cárcel, estos hierros / en que el alma está metida! / Sólo esperar la salida me causa dolor tan fiero, / que me muero porque no muero.”