“Si precisas una mano, recuerda que yo tengo dos.”

San Agustín
San Agustín

obispo y filósofo

354-439

Crear imagen

Elige un fondo:

Significado

La Generosidad Como Acto de Reciprocidad

San Agustín plantea aquí una verdad profunda sobre la disponibilidad humana. Cuando alguien requiere ayuda, el ofrecimiento no surge de una obligación abstracta, sino del reconocimiento de que quien extiende la mano posee recursos suficientes para compartir. El obispo de Hipona enfatiza que la generosidad no empobrece al que da, sino que lo afirma como ser capaz y presente. Tener dos manos significa poseer lo necesario para actuar sin menoscabo propio.

Contexto Teológico y Alcance Práctico

Dentro del pensamiento agustiniano, esta declaración refleja la convicción cristiana sobre la interdependencia. No se trata simplemente de caridad vertical donde el poderoso socorre al débil. Más bien, reconoce que toda persona dispone de capacidades, tiempo o empatía para ofrecer. La cita adquiere fuerza porque sitúa la responsabilidad en quien puede actuar, recordándole que la negativa a ayudar implica una renuncia deliberada a lo que ya se posee.

Vigencia Contemporánea

Hoy, la máxima desafía la indiferencia cotidiana. En una época donde abundan los pretextos para no involucrarse, Agustín sugiere que la ayuda mutua constituye un acto tan básico como caminar. Quien se abstiene sabiendo que puede, opta por la parálisis voluntaria.

Frases relacionadas

Más frases de San Agustín

San Agustín

Ver todas las frases de San Agustín