“De muchas ideas nuestras no nos habríamos enterado jamás, si no hubiésemos sostenido largas conversaciones con los otros”
“El amor tiene dos momentos deliciosos, el primero y el último; lo malo es el tiempo que transcurre entre ellos”
“El hombre que a los 20 años no cree en la mujer no tiene corazón, y el que sigue creyendo en ella a los 40 ha perdido la razón”
“El sol, el agua y el ejercicio conservan perfectamente la salud a las personas que gozan de una salud perfecta”
“Entre el dinero y la felicidad hay la misma relación que entre las plumas y las gallinas: una gallina sin plumas sigue siendo una gallina, pero no acaba de convencer a nadie”
“Es muy difícil saber todo lo que hace falta, y mucho más difícil ignorar todo lo que hace falta ignorar”
“Hacer compañía consiste en añadir algo a la vida de los demás, y hacer que ellos se sientan cómodos con ello”
“Hay mucha gente que cuando ha de hacer algo, hace algo; aunque no sea exactamente lo que ha de hacer”
“Ideas geniales son aquellas de las que lo único que nos sorprende es que no se nos hayan ocurrido antes”
“La conciencia es como un huésped pesado que gira siempre, pero con el que salvo en algunos casos gravísimos, uno termina por entenderse”
“Lo malo de mucha gente no es la falta de ideas, sino el exceso de confianza en las pocas que tienen”
“Los hombres creen que las mujeres son peores que ellos y las mujeres creen que son peores los hombres; pero ambos se equivocan”
“Muchos gritan y discuten hasta que el otro calla. Creen que le han convencido. Y se equivocan siempre”
“No hablaríamos tanto en sociedad si nos diéramos cuenta del poco caso que hacemos de los otros cuando hablan”