“La razón no se sometería nunca, si no se juzgase que hay ocasiones en que debe someterse.”

San Agustín
San Agustín

obispo y filósofo

354-439

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Significado

El Paradójico Acto de Ceder la Razón

Agustín plantea una paradoja fundamental sobre el ejercicio de la inteligencia. La facultad racional, que define nuestra capacidad de discernimiento, mantiene su autonomía precisamente porque reconoce cuándo debe renunciar a ella. No se trata de una contradicción: una mente verdaderamente lúcida identifica los momentos en que la sumisión es la respuesta más coherente. Podría ser ante una autoridad legítima, la fe, la experiencia ajena o los límites del conocimiento humano.

Contexto Teológico y Alcance Práctico

Escrito en un contexto cristiano medieval, Agustín buscaba reconciliar la fe con el intelecto, cuestión central en su tiempo. Sin embargo, la idea trasciende lo religioso. En la política, la ciencia y las relaciones personales, la razón sobrevive solo si mantiene humildad sobre sus fronteras. El verdadero pensador crítico cuestiona todo, incluso su propia autoridad para decidir de forma absoluta.

Implicación Contemporánea

Hoy esta reflexión adquiere vigencia renovada. Vivimos en una época de autoritarismo intelectual, donde ceder es visto como debilidad. Agustín sugiere lo opuesto: la inteligencia que nunca se somete termina siendo rígida, dogmática, incapaz de aprender. La razón que perdura es aquella que sabe cuándo escuchar.

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