“La humanidad se rige más por sus sentimientos que por la razón.”
Samuel Adams fue un líder revolucionario y una figura clave en el movimiento por la independencia de Estados Unidos, miembro representativo y autor de numerosos escritos en contra de la política fiscal británica, incluyendo la oposición a la Ley del Timbre.
1722 – 1803
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Significado
El impulso de los afectos
La afirmación sitúa a las pasiones en el centro de la conducta humana: las decisiones cotidianas y colectivas suelen nacer de lealtades, temores, alegrías y agravios antes que de cálculos fríos. La razón actúa como soporte o posproducción, justificando actos que ya fueron motivados por sentimientos. Así, los juicios morales y políticos aparecen menos como productos de un razonamiento neutral y más como narrativas tejidas alrededor de estados afectivos compartidos. Las emociones ofrecen velocidad y coherencia simbólica donde la lógica tarda en llegar.
Raíces históricas y efectos prácticos
Dicho por un líder revolucionario del siglo XVIII, el diagnóstico tiene contexto político: la movilización popular depende de símbolos y pasiones más que de tratados filosóficos. La implicación práctica es doble: por un lado, la política gana energía moral gracias a la emoción; por otro, queda expuesta a manipulaciones, polarización y resistencia ante argumentos fríos. El desafío consiste en diseñar instituciones y prácticas deliberativas que canalicen esos afectos hacia decisiones responsables sin pretender suprimirlos.
Frases relacionadas
“Si la razón hace al hombre, el sentimiento lo conduce”
“Son los ímpetus de las pasiones deslizadores de la cordura, y allí es el riesgo de perderse.”
“Ha intentado hacerse indiferente a los sentimientos mediante la razón, que es como intentar convencer con palabras y argumentos a un paquete de dinamita de que no explote.”
“No ha lugar la razón contra la fuerza de la pasión.”
Más frases de Samuel Adams
“La libertad natural del hombre es ser libre de todo poder superior en la Tierra, y no estar sometido a la voluntad ni a la autoridad legislativa de otro hombre, sino solamente tener la ley de la naturaleza como su regla.”
“El que carece de virtudes en la vida privada pronto estará vacío de todo lo relativo a su país. Rara vez hay un hombre culpable de traicionar a su país que no haya perdido antes el sentido de obligación moral en sus relaciones privadas.”
“Las libertades de nuestro país, la libertad de nuestra constitución civil, valen la pena ser defendidas contra todos los peligros, y es nuestro deber defenderlas ante todos los ataques.”
“No se necesita una mayoría para prevalecer... sino más bien una minoría furiosa, incansable, deseosa de encender fogatas de libertad en las mentes de los hombres.”