“La corte ahora está contenta: el rey, el príncipe y el bufón.”
Romário da Souza Faria, conocido como Romário y apodado "O Baixinho", es un exfutbolista brasileño considerado uno de los máximos goleadores y más virtuosos de la historia; tras una carrera exitosa —incluyendo la Copa Mundial de 1994, dos Copas América (1989 y 1997) y la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988— ejerce actualmente como diputado por Río de Janeiro.
1966
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Significado
La corte como teatro
La imagen concentra, con pocas palabras, una escena donde el poder y la diversión coinciden: rey, príncipe y bufón se muestran satisfechos. Esa conjunción sugiere que la estabilidad se construye mediante puesta en escena y complicidad; el bufón, aunque marginal, actúa como válvula de escape y mediador de la voz transgresora. Lo que reluce no es tanto la justicia como un consenso cuidadosamente montado, una coreografía que legitima a quienes gobiernan y disimula fricciones internas.
Implicaciones y lectura política
Firmado por Romario, el apunte funciona como ironía sobre la complacencia política y la domesticación de la crítica. Si basta la sonrisa del bufón para declarar satisfactoria a la corte, la disidencia queda minimizada y la sucesión promete continuidad sin preguntas. Cuando la apariencia de armonía sustituye al debate, la celebración colectiva revela más miedo a la verdad que confianza en ella.
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