“Nunca he oído hablar de nadie que realmente lea y escriba, ni de nadie que realmente ame los libros, que quisiera suprimir ninguno de ellos.”
William Robertson Davies fue un novelista, crítico, periodista y profesor canadiense, considerado uno de los escritores más destacados de Canadá.
1913 – 1995
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Significado
Lectores y escritores como guardianes
Quien lee y escribe con verdadero empeño suele valorar la variedad de voces y matices; por eso resulta incomprensible que alguien con ese afecto desee borrar obras. El amor por el libro implica curiosidad y la disposición a confrontar ideas ajenas, incluso las que incomodan. La lectura comprometida enseña a distinguir entre autor y argumento, a examinar contextos y contradicciones, y a mantener viva la pluralidad intelectual.Diálogo, crítica y responsabilidad
Robertson Davies, novelista y ensayista preocupado por la formación literaria, plantea una defensa de la libertad cultural: prohibir textos empobrece el imaginario y empuja la discusión a lo clandestino. A la vez, querer todos los libros no significa aceptarlos sin crítica; exige responsabilidad lectora, debate informado y la protección de voces minoritarias. La consecuencia práctica es un llamado a confiar en el juicio crítico colectivo antes que en la supresión administrativa.Frases relacionadas
“En la bandera de la Libertad bordé el amor más grande de mi vida”
“Cuando se está enamorado, comienza uno por engañarse a sí mismo y acaba por engañar a los demás. Esto es lo que el mundo llama una novela.”
“El lugar donde nacen los niños y mueren los hombres, donde la libertad y el amor florecen, no es una oficina ni un comercio ni una fábrica. Ahí veo yo la importancia de la familia.”
“La libertad de amar no es menos sagrada que la libertad de pensar. Lo que hoy se llama adulterio, antaño se llamó herejía.”
Más frases de Robertson Davies
“Nuestra época ha robado a millones la simplicidad de la ignorancia y, hasta ahora, ha fracasado en elevarlos a la simplicidad de la sabiduría.”
“Cada hombre crea su propio verano. La estación no tiene carácter propio, a menos que uno sea agricultor y tenga una preocupación profesional por el tiempo.”
“Los críticos literarios, sin embargo, a menudo padecen la curiosa creencia de que todo autor anhela ampliar los límites del arte literario, quiere explorar nuevas dimensiones del espíritu humano y, si no lo hace, debe avergonzarse de sí mismo.”
“¿Puedo hacer una sugerencia? ¿No es la esperanza una impertinencia? Escribe lo que sientes. A veces es una ayuda maravillosa en la miseria.”
“Lo que llamamos suerte es el hombre interior exteriorizado. Hacemos que las cosas nos sucedan.”