“La web es, en realidad, una unión de tres tecnologías, si te gusta: el hipertexto, el ordenador personal y la red. Así, la red que teníamos y los ordenadores personales estaban allí, pero la gente no los usaba porque no sabía para qué servían, excepto quizás para algunos juegos.”
Ingeniero industrial y máster en Ciencias de la Computación, trabajó en el CERN como jefe de la división del acelerador Proton Synchrotron y es, junto a Tim Berners-Lee, uno de los creadores del World Wide Web.
1947
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
El encuentro técnico
Cailliau señala que lo decisivo fue la conjunción de tres elementos: hipertexto, ordenadores personales y redes. Antes de ese cruce, cada pieza funcionaba de forma aislada: existían redes y máquinas potentes, pero faltaba una forma sencilla y comprensible de organizar y navegar la información. El aporte práctico fue convertir estructuras técnicas en una interfaz humana, algo que pasó en el CERN y se propagó rápidamente porque ofrecía una utilidad clara más allá de usos esporádicos.
Consecuencias culturales
La observación apunta a una lección sobre adopción tecnológica: la infraestructura por sí sola no genera cambio masivo; hacen falta formatos que traduzcan capacidad en sentido y uso cotidiano. El resultado fue una democratización del acceso a la información, la aparición de nuevos modelos económicos y formas de sociabilidad. También plantea una responsabilidad: las decisiones de diseño determinan qué prácticas se convierten en comunes y cuáles quedan marginales.
Frases relacionadas
Más frases de Robert Cailliau
“Para mí, la mayor sorpresa es que Google sigue funcionando a pesar del aumento en el número de sitios.”
“No hay que olvidar que elegimos el nombre 'WWW' antes de que hubiera siquiera una línea de código escrita. Pudimos hacer eso porque Internet, como infraestructura, ya existía.”
“Cuando tengamos todos los datos en línea, será muy beneficioso para la humanidad. Es un requisito previo para resolver muchos de los problemas que enfrenta la humanidad.”
“No estoy en Twitter, Facebook o LinkedIn, ni en ninguno de estos sistemas, ya que chupan tu alma y no te dejan ir. Trata de salir de cualquiera de ellos y verás. Son como algunas religiones en las que la apostasía se castiga con la muerte.”
“Si me registro en Facebook y mi cuenta se destruye, es imposible recuperarla. Ellos te vigilan; siempre habrá un rastro.”