“No creo que la violencia en el cine engendre violencia en la vida. La violencia en la vida engendra violencia en el cine.”
Robert Aldrich fue un director, guionista y productor estadounidense cuyo cine crudo y crítico lo convirtió en una figura destacada del cine posbélico. Dirigió títulos notables como Kiss Me Deadly, Veracruz, El gran cuchillo, Sodoma y Gomorra, Doce del patíbulo y ¿Qué fue de Baby Jane?.
1918 – 1983
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
El espejo entre pantalla y calle
Aldrich invierte la idea común de que la cámara provoca la agresión y plantea que la violencia filmada procede de la violencia vivida. La pantalla aparece como reflejo: los cineastas toman materiales de un mundo roturado y los traducen a imágenes y ritmo. Eso no exonera al cine de estetizar o explotar la violencia, pero sitúa la causalidad fuera del aparato fílmico y dentro de contextos sociales, políticos y personales que generan la brutalidad.Consecuencias éticas y culturales
La frase nace en el debate sobre los efectos culturales del cine y obliga a desplazar el foco hacia las causas reales del conflicto. Implica también una doble responsabilidad: la de los creadores, al elegir cómo representar y narrar, y la de la crítica pública, al afrontar las condiciones que producen violencia. Ver violencia en pantalla sin preguntar por su origen empobrece la comprensión y perpetúa silencios.Frases relacionadas
“La mente femenina tiene elegancia; la masculina, eficiencia. Y el arte consiste en dejar trabajar lo que haya en nosotros de femenino”
“Todo artista baña su cepillo en su propia alma y pinta su propia naturaleza en sus cuadros”
“Lo vulgar es el ronquido, lo inverosímil, el sueño. La humanidad ronca, pero el artista está en la obligación de hacerla soñar o no es artista.”
“El artista debe de ser mezcla de niño, hombre y mujer.”