“El hombre es arruinado por la servilidad, el conformismo y la obsecuencia, más que por la agresividad, que es mucho más común en el entorno que dentro de nosotros.”
Científica italiana pionera en el estudio del crecimiento celular y del sistema nervioso; su investigación sobre factores de crecimiento neuronal le valió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina y transformó la neurociencia.
1909 – 2012
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Significado
El peligro de ceder
La servilidad, el conformismo y la obsecuencia hacen mella en la persona porque erosionan la capacidad de pensar y actuar por cuenta propia. Cuando la respuesta habitual ante la presión es adaptarse sin cuestionar, se pierde autonomía moral y creativa; la agresividad, por cruel o visible que sea, suele ser un fenómeno exterior y reconocible, mientras que la complacencia se instala como una fatiga íntima que desarma la resistencia. Ceder sistemáticamente convierte la vida en un territorio de rutina y dependencia.Consecuencias para la vida pública y privada
La voz proviene de alguien que vivió el peso del autoritarismo y la discriminación, lo que dota a la observación de un trasfondo histórico y personal muy concreto. La implicación ética es clara: mantener la capacidad crítica, aunque incómoda, preserva la dignidad individual y evita normalizar injusticias. Cultivar pensamiento independiente y responsabilidad colectiva reduce el riesgo de que la sociedad sea corroída desde dentro por la sumisión.Frases relacionadas
Más frases de Rita Levi-Montalcini
“Después de siglos de inactividad, las mujeres jóvenes pueden ahora mirar hacia un futuro moldeado por sus propias manos.”
“El progreso depende de nuestro cerebro. La parte más importante de nuestro cerebro, la neocorteza, debe utilizarse para ayudar a los demás y no solo para hacer descubrimientos.”
“Les digo a los jóvenes: no piensen en sí mismos, piensen en los demás. Piensen en el futuro que les espera, piensen en lo que pueden hacer y no teman a nada.”
“Sobre todo, no teman los momentos difíciles. Lo mejor surge de ellos.”
“He perdido algo de la vista y gran parte de la audición. En las conferencias no puedo ver las presentaciones ni oír bien. Pero pienso más ahora que cuando tenía veinte años. El cuerpo puede hacer lo que quiera. Yo no soy el cuerpo: soy la mente.”