“Si he concertado una cita con usted, le debo puntualidad; no tengo derecho a hacerle perder su tiempo si no respeto el mío.”
Richard Cecil fue un clérigo inglés conocido por su influencia en la vida religiosa y espiritual de su época; sus escritos y enseñanzas mostraron un marcado compromiso con la fe y la moral.
1748 – 1810
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Significado
Puntualidad como compromiso moral y práctico
Plantea la puntualidad como una obligación mutua: acudir a un encuentro a la hora pactada refleja respeto por el tiempo propio y ajeno. La idea subraya que la libertad de disponer de nuestro reloj no es neutral; gestionar las propias obligaciones es condición para no imponer retrasos. En pocas palabras, llegar a tiempo es una forma elemental de consideración y de coherencia entre lo que prometemos y lo que hacemos.Consecuencias cotidianas y éticas
Las implicaciones van más allá de la urbanidad: puntuar compromisos construye confianza, eficiencia y menos fricciones en lo profesional y lo personal. Fallar por negligencia equivale a transferir una carga a otro, una forma de desatención que deteriora relaciones. Tratar el tiempo como recurso compartido obliga a plantear prioridades, límites y un mínimo de disciplina que sostiene la convivencia y la colaboración.Frases relacionadas
“Si el tiempo es lo más caro, la pérdida de tiempo es el mayor de los derroches”
“No hay daño tan grande como el del tiempo perdido”
“Sólo le falta el tiempo a quien no sabe aprovecharlo”
“No es el tiempo lo que se os da, sino el instante. Con un instante dado, a nosotros nos corresponde hacer el tiempo”
Más frases de Richard Cecil
“Los deberes son nuestros; los acontecimientos son de Dios.”
“La soledad nos muestra lo que debería ser; la sociedad nos muestra lo que somos.”
“Cada hombre tendrá su propio criterio al formar su juicio de los demás. Yo dependo mucho del efecto de la aflicción. Considero cómo sale un hombre del horno; el oro puede estar un mes en el horno sin perder un grano.”
“Sé que el misterio en las obras de Dios no es más que otro nombre de mi ignorancia. Por tanto, en el momento en que me humillo, todo queda bien.”
“Las más grandiosas operaciones, tanto en la naturaleza como en la gracia, son las más silenciosas e imperceptibles.”