“Las palabras están hechas para expresar con precisión el pensamiento, mientras que las lágrimas expresan cierto grado de dolor. Lo que no puede identificarse claramente es menos claro y lo que es más claro es inefable.”
René Daumal fue un escritor francés que también trabajó como ensayista, traductor y poeta.
1908 – 1944
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Significado
Entre el habla y la lágrima
Daumal plantea una distinción entre dos modos de comunicación: las palabras, orientadas a fijar con exactitud un pensamiento, y las lágrimas, que marcan un grado de dolor que no siempre admite matices verbales. Hay aquí una inversión provocadora: lo que no puede identificarse con claridad aparece confuso, pero lo que alcanza una claridad íntima y directa puede escapar al lenguaje. La claridad a la que alude no es claridad discursiva sino experiencia vivida; cuando algo se vuelve inmediato y pleno, las herramientas del discurso resultan insuficientes, y por eso se vuelve inefable.Consecuencias para pensar y sentir
Contextualizado en la trayectoria de un escritor francés cercano al surrealismo y a búsquedas místicas, el enunciado subraya los límites del logos y la necesidad de otros registros expresivos. Implica una modestia epistemológica frente a lo vivido y abre espacio para la poesía, el silencio y los gestos como formas válidas de conocimiento afectivo. También obliga a leer emociones con atención: la ausencia de palabras no siempre equivale a ausencia de sentido, y la presencia de claridad íntima puede ser justamente lo que no se puede traducir.Frases relacionadas
“Una palabra bien elegida puede economizar no sólo cien palabras sino cien pensamientos”
“Una palabra hiere más profundamente que una espada.”
“La elocuencia es una pintura del pensamiento, y por esto los que después de haber pintado añaden algo más, hacen un cuadro en lugar de un retrato.”
“El pensamiento y la palabra son sinónimos.”
Más frases de Rene Daumal
“Lo que está arriba sabe lo que está abajo; lo que está abajo no sabe lo que está arriba.”
“La experiencia común es la reserva de oro que confiere a las palabras un valor de cambio; sin esta reserva de experiencias compartidas, todas nuestras declaraciones son cheques girados contra fondos insuficientes.”