“No podemos decir nada sobre Dios, aunque no exista.”
Escritor, poeta y novelista francés, cofundador del grupo OuLiPo, reconocido por su experimentación formal, el juego lingüístico y el humor en sus obras.
1903 – 1976
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Significado
Límites del lenguaje religioso
La afirmación plantea que hablar del ser supremo queda fuera del dominio de las proposiciones comprobables; aun si se sostiene su inexistencia, las palabras y los símbolos que articulan lo divino mantienen una estructura cerrada que no se disuelve con la negación. Queneau, escritor francés del siglo XX vinculado al grupo Oulipo, juega aquí con la paradoja de que la mera articulación lingüística configura una realidad simbólica que la refutación empírica no borra.Paradoja y consecuencias prácticas
El gesto es tanto lúdico como filosófico: desautoriza la pretensión de zanjarlas cuestiones metafísicas mediante simples declaraciones ontológicas y traslada la discusión al terreno del lenguaje, la tradición y los efectos sociales de la creencia. Implica modestia epistemológica y sugiere que debates sobre Dios requieren análisis de cómo hablamos, ritualizamos y vivimos esas ideas, no solo afirmaciones sobre su existencia.Frases relacionadas
“Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.”
“La superstición es a la religión lo que la astrología es a la astronomía, la hija loca de una madre cuerda.”
“La casualidad no es, ni puede ser más que una causa ignorada de un efecto desconocido.”
“Contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano.”
Más frases de Raymond Queneau
“El humor es un intento de despojar a los grandes sentimientos de sus tonterías.”
“El infinito no existe. El universo es finito aunque ilimitado. No hay lugar para Dios.”
“La historia es la ciencia de la desgracia humana.”
“La historia verdadera es la de los inventos, que son quienes la provocan sobre un fondo de datos estadísticos, biológicos y geográficos.”
“La ortografía es más que un mal hábito, es una vanidad.”