“La verdadera humildad es la autoestima inteligente que nos impide pensar demasiado bien o demasiado mal de nosotros mismos. Nos hace modestos al recordarnos hasta dónde hemos llegado y lo que podemos llegar a ser.”
Ralph W. Sockman fue un líder nacido en Estados Unidos.
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Significado
Humildad como medida interna
Plantea que la verdadera humildad funciona como una autoestima sabia: mantiene la evaluación personal en un punto equilibrado, sin inflarla ni degradarla. Prioriza la observación honesta sobre la autoimagen y evita extremos que distorsionan la acción. Esa modestia surge de la memoria de lo alcanzado junto con una visión realista de lo que queda por hacer, y convierte la valoración de uno mismo en un motor sereno para decidir y esforzarse.Contexto e implicaciones prácticas
La observación procede de Ralph W. Sockman, pastor y comunicador de la primera mitad del siglo XX, inscrita en un lenguaje moral de vida cotidiana. Sus efectos son prácticos: facilitan metas plausibles, disminuyen el orgullo caprichoso y atenúan la autocrítica paralizante. Adoptarla mejora la capacidad para aprender, colaborar y liderar con autoridad legítima, y ayuda a sostener una ambición responsable tanto en lo profesional como en lo personal.Frases relacionadas
“Los sabios son los que buscan la sabiduría, los necios piensan ya haberla encontrado”
“Habla bajo, habla despacio, y no hables mucho”
“La primera obligación de la inteligencia es desconfiar de ella misma”
“Mientras admiramos y exaltamos las facultades de la inteligencia humana, nos olvidamos de buscar sus verdaderos colaboradores.”
Más frases de Ralph W. Sockman
“Un verdadero amante siempre se siente en deuda con la persona que ama.”
“Cuanto mayor es la isla del conocimiento, más larga es la costa de la maravilla.”
“La Navidad renueva nuestra juventud al despertar nuestro asombro. La capacidad de asombro ha sido llamada nuestra facultad humana más fecunda, ya que en ella nacen nuestro arte, nuestra ciencia y nuestra religión.”
“Los buenos hábitos, al someter nuestras bajas pasiones y apetitos a un control automático, liberan nuestra naturaleza para explorar las experiencias más grandes de la vida. Muchos de nosotros dividimos y dispersamos nuestras energías debatiendo cuestiones que deberían darse por sentadas.”