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Significado
Liderazgo y responsabilidad
Bunche sostiene que la inclinación hacia la guerra proviene de quienes ejercen el poder, no de un rasgo inherente a la población. Ralph Bunche, diplomático y premio Nobel que vivió los procesos de posguerra y descolonización, observó cómo las élites construyen narrativas y decisiones que arrastran a pueblos enteros. Esa afirmación desplaza la culpa del carácter nacional hacia individuos concretos y sus aparatos: estrategias, retóricas y ambiciones personales que generan conflictos.
Memoria colectiva y política práctica
La lectura implica dos consecuencias claras: primero, subrayar la responsabilidad política y legal de los dirigentes; segundo, revisar cómo se forma la memoria colectiva para evitar que se naturalice la violencia. También advierte sobre el peligro de simplificar causas, porque intereses económicos, estructuras estatales y dinámicas internacionales sostienen a esos líderes. La respuesta exige controles institucionales, transparencia y ciudadanía crítica más que estigmatizar a comunidades enteras.
Frases relacionadas
“La Guerra es una cosa muy seria para confiársela a los militares”
“La guerra es un método de desatar con los dientes un nudo político que no se puede deshacer con la lengua.”
“Toda la propaganda de guerra, todos los gritos y mentiras y odio, provienen invariablemente de gente que no está luchando.”
“La política es una guerra sin efusión de sangre; la guerra una política con efusión de sangre.”
Más frases de Ralph Bunche
“Me encuentro solitario cuando busco una mano y sólo encuentro puños.”
“Los corazones son más fuertes cuando laten en respuesta a ideales nobles.”
“Nunca podemos tener demasiada preparación y entrenamiento. Tenemos que ser competidores fuertes. Debemos adherirnos firmemente al principio básico de que nada por debajo de la plena igualdad es aceptable. Si ponemos en peligro ese principio, nuestra alma está muerta.”
“Si usted quiere transmitir una idea, envuélvala en una persona.”
“Y así, la clase social suplantará algún día a las armas en los asuntos mundiales. La carrera armamentística ocupará entonces un papel meramente secundario frente a la gigantesca lucha de clases que se libra en el gran escenario al que llamamos mundo.”