“Al comprar una casa, piensa en el vecino que adquirirás con ella.”
No se encontró información biográfica sobre 'Proverbio' en el contenido proporcionado.
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Antes de firmar
Comprar una casa implica algo más que adquirir metros y paredes: también se adquiere al vecino, su rutina y la manera en que ocupa el espacio compartido. Esa presencia condiciona el ruido, la seguridad, el valor de la propiedad y la calidad de los días comunes. Pensar en ello significa evaluar hábitos, horarios y expectativas de convivencia antes de tomar una decisión que tendrá efectos prácticos y emocionales a largo plazo.
Al lado del umbral
El proverbio funciona como advertencia práctica y como comentario social: las elecciones privadas tienen consecuencias colectivas. Implica actuar con diligencia, observar el entorno y ponderar la compatibilidad entre estilos de vida. También abre preguntas sobre responsabilidad cívica y diseño urbano; la armonía vecinal no surge por azar, depende de acuerdos, límites claros y voluntad de diálogo. La compra de un hogar, así, es también un contrato con quienes vivirán al lado.
Frases relacionadas
“Por perfecta que sea su ley, y por mucho que su conocimiento de los asuntos humanos le permita aplicarla con sabiduría y habilidad, sin conocimiento de los individuos, de sus lugares y costumbres, el ejercicio de la profesión se hace difícil, lento y caro.”
“En mis muchos años como representante en el Congreso, he observado que el distrito mejor representado es aquel que tiene la sabiduría de elegir a un hombre de energía, inteligencia e integridad y lo reelige año tras año. Un hombre de este tipo y carácter sirve de forma más eficiente y efectiva cuanto más tiempo es reelegido por su pueblo.”
“Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro”
“No basta con alcanzar la sabiduría, es necesario saber utilizarla”
Más frases de Proverbio
“La necesidad obliga al menesteroso a ser mentiroso.”
“Cuanto más grande la cabeza, más grande la jaqueca.”
“Estaba furioso por no tener zapatos; entonces encontré a un hombre que no tenía pies, y me sentí contento conmigo mismo.”
“No hables mal del puente hasta haber cruzado el río.”
“Nadie prueba la profundidad del río con ambos pies.”