“No soy anti-musulmán, no soy antiinmigración; digo que tenemos grandes problemas en nuestras ciudades. No es muy inteligente agravar el problema dejando entrar a millones más de inmigrantes de culturas musulmanas rurales que no se asimilan.”
Pim Fortuyn fue un carismático y polémico sociólogo, profesor, escritor y político neerlandés, fundador del partido LPF, conocido por sus duras críticas a la inmigración indiscriminada y al fundamentalismo islámico y por su perfil públicamente homosexual y católico.
1948 – 2002
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Significado
Postura y preocupaciones
Fortuyn presenta una queja sobre la situación urbana y plantea que ampliar la llegada de migrantes de determinadas procedencias empeoraría esos problemas; lo hace desde la idea de que ciertas comunidades rurales musulmanas no se integran. Esa afirmación reúne varias suposiciones: que las dificultades urbanas son atribuibles sobre todo a la inmigración cultural, que la asimilación debe ser uniforme y que el grupo señalado es homogéneo. El tono mezcla diagnóstico técnico con alarma moral, y busca legitimar una política más restrictiva apelando al sentido común ciudadano.Riesgos políticos y sociales
En el contexto de los Países Bajos de principios de los 2000, este tipo de discurso alimentó el debate identitario y la polarización política que rodeó a Fortuyn. Las implicaciones prácticas incluyen estigmatización, presión sobre derechos y migración, y el riesgo de ignorar causas estructurales como la desigualdad, el empleo y la vivienda. Más útil sería separar problemas concretos y proponer soluciones públicas en lugar de simplificar comunidades enteras como la fuente del mal.Frases relacionadas
Más frases de Pim Fortuyn
“No odio el islam. Lo considero una cultura atrasada. He viajado mucho por el mundo. Y dondequiera que gobierne el islam, es simplemente terrible. Toda esa hipocresía.”
“Se parece un poco a esos viejos protestantes reformados. Los reformados mienten todo el tiempo. ¿Y por qué es eso? Porque tienen un sistema de normas y valores tan alto que no se puede mantener humanamente. Eso también se ve en esa cultura musulmana.”
“Miren los Países Bajos. ¿En qué país podría un líder electoral de un movimiento tan grande como el mío ser abiertamente homosexual? Qué maravilloso que eso sea posible. De eso uno puede estar orgulloso. Y me gustaría que siguiera así, muchas gracias.”
“No cambiaré mi opinión, queridos, son cinco minutos para las doce. No solo aquí en Holanda, sino en toda Europa. ¿Y eso es lo que quieren?”
“Defiendo este país, lo que se ha construido en los últimos cinco o seis siglos. Maldita sea, tenemos una quinta columna... Una quinta columna de personas que quieren destruir este país.”