Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La mortalidad como ritmo cotidiano
Pierre Corneille, dramaturgo francés del siglo XVII, expresa una verdad incómoda: la vida avanza de modo inexorable hacia el final. Cada momento que vivimos nos acerca a la muerte, no como catástrofe repentina sino como proceso continuo e inevitable. Esta perspectiva rechaza la ilusión de permanencia. Los segundos transcurren, las decisiones quedan atrás, el cuerpo envejece. No existe pausa en este movimiento.
Implicaciones prácticas y filosóficas
La observación de Corneille cuestiona cómo invertimos nuestro tiempo. Si cada instante nos aproxima al fin, ¿qué hacemos con esa información? Algunos caen en el pesimismo; otros encuentran libertad. La conciencia de esta realidad puede paralizar o motivar. Puede generar urgencia para vivir con autenticidad, abandonar lo superficial, fortalecer vínculos significativos. La cita refleja una corriente del pensamiento renacentista y clásico: memento mori, recordar que somos mortales.
Un ancla para el presente
Lejos de promover desesperación, esta frase ancla la atención en lo actual. Si el futuro es incierto y finito, el único territorio real es ahora. La muerte no espera; tampoco la vida.
Frases relacionadas
“La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.”
“La muerte no llega más que una vez, pero se hace sentir en todos los momentos de la vida.”
“La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.”
“No se puede juzgar la vida de un hombre hasta que la muerte le ha puesto término.”
Más frases de Pierre Corneille