“Si reina la censura, no puede haber halagos sinceros, y solo los hombres mezquinos temen a los escritos pequeños.”
Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais fue un dramaturgo y hombre de múltiples oficios francés, conocido por comedias como El barbero de Sevilla y Las bodas de Fígaro y por su actividad como inventor y empresario.
1732 – 1799
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Tensión entre verdad y adulación
Cuando el poder impone límites a la palabra, los elogios se vuelven moneda de seguridad y pierden autenticidad. La afirmación sugiere que bajo la censura florece la hipocresía: los cumplidos obedecen al interés más que al juicio honesto. Además, al despreciar lo pequeño como irrelevante, se revela un estrecho sentido del miedo; los hombres mezquinos temen la discreta voz que rompe uniformidades porque su poder se sustenta en la uniformidad misma.Beaumarchais en escena y fuera de ella
Autor ligado a la escena parisina de finales del siglo XVIII, planteó críticas a prerrogativas y a la vigilancia moral que quiso controlar la opinión pública. La observación tiene implicaciones actuales: la supresión de pequeñas expresiones culturales o críticas mina la confianza entre interlocutores y empobrece el debate. Defender la libertad de los escritos modestos es, en la práctica, defender la posibilidad de halagos que valgan algo y la existencia de opiniones que, sin estruendo, cuestionan y transforman.Frases relacionadas
Más frases de Pierre Beaumarchais
“Nunca mires de dónde vienes, sino adónde vas.”
“Para la cólera y para el amor, todo lo que se aplaza se pierde.”
“Cuando una medicina no hace daño, deberíamos alegrarnos y no exigir, además, que sirva para algo.”
“Beber sin sed y amar en todo tiempo es lo único que diferencia al hombre del animal.”
“Mientras no escriba sobre el gobierno, la religión, la política y otras instituciones, soy libre de publicar cualquier cosa.”