“La política determina quién tiene el poder, no quién tiene la verdad.”
Paul Krugman es un economista, divulgador y periodista estadounidense; profesor en la Universidad de Princeton y columnista del New York Times, cercano al postkeynesianismo y galardonado con el Premio Nobel de Economía, conocido por sus críticas a políticas económicas como las de la administración de George W. Bush.
1953
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Significado
Sobre la brecha entre poder y verdad
La observación señala que la ocupación de cargos y la capacidad para imponer decisiones dependen de dinámicas políticas: mayorías, alianzas, recursos y habilidad retórica. Que alguien ostente poder no garantiza que sus propuestas sean las más bien fundamentadas ni que representen la verdad científica o moral; a menudo confluyen intereses, percepciones y estrategias de comunicación que modelan quién manda. Paul Krugman, desde su experiencia como economista y comentarista, enfatiza esa distancia entre legitimidad política y corrección factual.
Implicaciones para el debate público
Si el prestigio público no coincide con la validez de los argumentos, las consecuencias son prácticas y éticas: políticas basadas en evidencia pueden ser marginadas, mientras que relatos eficaces pero falsos ganan tracción. La respuesta requiere instituciones que incentiven la transparencia, medios que verifiquen y ciudadanos críticos que distingan entre autoridad y razón. Sin mecanismos así, la verosimilitud de una afirmación quedará subordinada a quién la proclama.
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“Una idea es verdad cuando aún no se ha impuesto”
“Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado.”
“La verdad levanta tormentas contra sí que desparraman su semilla a los cuatro vientos.”
“Toda la propaganda de guerra, todos los gritos y mentiras y odio, provienen invariablemente de gente que no está luchando.”
Más frases de Paul Krugman
“En los comienzos de la crisis financiera, los bromistas decían que nuestras relaciones con China habían resultado ser justas y equilibradas después de todo: ellos nos vendían juguetes envenenados y pescado contaminado, y nosotros les vendíamos valores fraudulentos.”
“Las personas de Wall Street, en realidad, no solo son muy inteligentes, sino que también son divertidas; no son los típicos ejecutivos que ascienden hasta la cima.”