Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
Un viaje emocional invertido
Paul Géraldy captura una paradoja del amor que desafía nuestras expectativas románticas. Mientras la cultura popular celebra el primer beso como el momento de mayor tensión y expectativa, el poeta francés señala que despedirse es infinitamente más complejo. El primer encuentro llevador de pasión contiene esperanza; el último carga con la finitud. Uno promete futuros; el otro cierra puertas. Esta inversión de dificultad revela que los momentos iniciales, aunque parezcan decisivos, son menos devastadores que aquellos donde comprendemos que algo termina.
El peso del adiós
La cita trasciende lo romántico para tocar cualquier relación significativa. Desprenderse de alguien o de una etapa vital requiere aceptar pérdidas, mientras que comenzar permite la ilusión. Los besos finales duelen porque encierran toda la historia compartida, cada promesa incumplida, cada instante que no volverá. Géraldy reconoce que la verdadera prueba emocional no está en saltar al vacío del desconocido, sino en soltar lo conocido. La nostalgia y el arrepentimiento se cuelan entre ese último contacto, convirtiendo lo dulce en amargo.
Frases relacionadas
“Que es amor dulce materia para no sentir las horas que por los amantes vuelan.”
“El verbo amar es difícil de conjugar: su pasado no es perfecto, su presente es sólo indicativo y su futuro siempre es condicional.”
“Ni la ausencia ni el tiempo son nada cuando se ama.”
“Como daba besos lentos le duraban más los amores.”
Más frases de Paul Géraldy
“El más bello instante del amor, el único que verdaderamente nos embriaga, es este preludio: el beso.”
“Si tú me amaras y yo te amase, ¡cómo nos amaríamos!.”
“El beso es la válvula de escape de la honestidad.”
“Seducimos valiéndonos de mentiras y pretendemos ser amados por nosotros mismos.”
“Llegará un día que nuestros recuerdos serán nuestra riqueza.”