“No quiero para mí tantas desgracias. No quiero continuar de raíz y de tumba, de subterráneo solo, de bodega con muertos ateridos, muriéndome de pena.”

Pablo Neruda
Pablo Neruda

Poeta chileno.

1904-1973

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Significado

Una petición de vida

Neruda expresa aquí una súplica existencial contra la asfixia emocional. Las imágenes de raíces, tumbas y sótanos con cadáveres hablan de una existencia enterrada, donde la tristeza se convierte en la atmósfera que respira. El poeta rechaza esta condena a la melancolía perpetua, ese estado donde la vida se reduce a sobrevivir entre ruinas. No se trata de un lamento pasajero, sino de la negación deliberada de una forma de estar en el mundo que lo consume lentamente.

Contexto de angustia y resistencia

Este fragmento pertenece a Residencia en la tierra (1925-1935), período donde Neruda exploraba estados de desintegración psíquica y aislamiento profundo. La metáfora geológica revela cómo la depresión y el dolor transforman el cuerpo en un cementerio habitado. Al gritar "no quiero", el poeta no busca resignación, sino una ruptura activa con esa prisión invisible que lo mantiene postrado en la pena.

El gesto de resistencia

La fuerza de estos versos reside en su negativa rotunda. Neruda se rehúsa a naturalizar el sufrimiento como destino inevitable. Aunque no ofrece soluciones, esta declaración marca un punto de quiebre: reconoce que continuar así equivale a una muerte lenta, y esa conciencia misma abre la posibilidad de transformación.

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