“La vida no pertenece al hombre. Le sobrepasa porque ha sido recibida de Dios. Es sagrada. Ningún hombre puede disponer de ella a su antojo.”
“No desprecies el recuerdo del camino recorrido. Ello no retrasa vuestra carrera, sino que la dirige; el que olvida el punto de partida pierde fácilmente la meta.”
“Se puede pecar contra la verdad lo mismo por omisiones calculadas como por informaciones inexactas.”
“El Nuevo Testamento, que conserva la enseñanza de Cristo y los apóstoles, no requiere abiertamente el celibato de los ministros consagrados. Jesús mismo no lo consideró un requisito previo al seleccionar a los Doce, ni los apóstoles lo requirieron de los que iban a presidir las comunidades cristianas primitivas.”