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Significado
Una crítica irónica sobre el deseo y la realidad matrimonial
Noel Clrasó, escritor catalán del siglo XX, juega aquí con la brecha entre la fantasía y la cotidianidad. Su observación propone que los hombres mantienen idealizaciones románticas o eróticas en su mente, pero el matrimonio introduce una segunda dimensión: la presencia física y doméstica de una pareja real, con sus defectos, rutinas y exigencias. La frase funciona como un espejo irónico de cómo el amor romántico choca contra la convivencia ordinaria.
La implicación velada es perturbadora para quien la lee sin defensas. Sugiere que ni la fantasía ni la realidad matrimonial satisfacen completamente, creando una especie de insatisfacción dual. No es un elogio del matrimonio ni una apología del deseo, sino un comentario agudo sobre cómo los hombres habitan dos mundos mentales simultáneamente: uno imaginado y otro vivido. La cita expone la tensión entre lo deseado y lo obtenido, tema recurrente en la literatura de Claraso sobre las relaciones humanas.
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“El lío amoroso perfecto es el que puede mantenerse completamente por correo”
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“No hay más uniones legítimas que las que están gobernadas por una verdadera pasión.”
Más frases de Noel Claraso
“Lanza primero tu corazón y tu caballo saltará el obstáculo”
“El hombre y la mujer han nacido para amarse, pero no para vivir juntos. Los amantes célebres de la historia vivieron siempre separados.”
“Cuando se habla de estar enamorado como un loco se exagera; en general, se está enamorado como un tonto.”
“El mejor modo de resolver una dificultad es no tratar de soslayarla.”
“Lanza primero tu corazón y tu caballo saltará el obstáculo. Muchos desfallecen ante el obstáculo. Son los que no han lanzado primero el corazón.”